Estas son las posturas que más calorías queman


Desde hace algún tiempo está claro que las relaciones sexuales queman calorías, aunque la verdad prácticamente todo lo que hacemos quema calorías, incluso estar sentada frente a computador, aunque la cantidad es tan pequeña que mejor no ilusionarse. Mejor volvamos a las relaciones sexuales que queman calorías.

No sustituyen a una sesión de entrenamiento adaptada a tus necesidades, pero son una ayudita cuando andas sin ganas de gimnasio.

Las relaciones sexuales queman en las mujeres 76 calorías y en los hombres más de 100 en una sesión de 25 minutos ¿nada mal? Aunque, deportivamente hablando, se puede aumentar el consumo calórico, además de movilizar más musculatura, según sexólogos.

El misionero: 

Un clásico para algunos, algo fome para otros, pero según los expertos una pequeña variación puede hacer la diferencia y transformarla en un efectivo ejercicio. Recomiendan elevar ligeramente la pelvis durante la penetración y acompañar los movimientos sin llegar a apoyar la espalda en el colchón, para fortalecer los abdominales y los glúteos.

Tú encima de él: 

Esta postura permite un mayor control femenino en la relación sexual además de permitir ejercitar más músculos mientras se practica. Los músculos de las piernas son los que más esfuerzo hacen y el trabajo es comparable al de las sentadillas (pero más placentero).

Doggy Style:

Muy apreciado por los hombres y visto por algunas mujeres como el símbolo de la sumisión, pero no te engañes porque se puede no ser un sujeto pasivo en esta escena. Aumentarás las calorías que quemas (y las sensaciones que experimentas) si mueves las caderas y no te quedas quieta durante la penetración. Tip extra: sostenerte con los brazos en tensión (sin apoyar el cuerpo en la cama) es una manera de trabajar los brazos y la zona abdominal.

Aunque, no todo es tan fácil como se lee, porque estas posturas podrían causar algunas lesiones (levemente, no para terminar enyesada). Según Lelo, una marca de juguetes eróticos, uno de cada tres adultos ha llegado a sufrir daño luego de una relación sexual, y hay algunas lesiones que se pueden considerar “habituales” cuando la gente comienza a experimentar cosas nuevas.

Algo bastante normal es sufrir rozaduras y arañazos, sobre todo en la pasión del momento. Por ejemplo, la fricción ejercida por las sábanas puede provocar quemaduras leves en la piel, y si intentas alguna técnica nueva sin estar completamente en forma, podrías sufrir calambres o dolores al día siguiente.

Y hay gente que: tiene muy mal estado físico o muy mala suerte, porque se han dado casos de esguinces o dislocaciones durante una relación sexual.

Ahora, en nombre de la ciencia ¿cuántas van a probar si en verdad lo que dicen los sexólogos es cierto?

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Estas son las posturas que más calorías queman

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